Existen tres razones fundamentales que justifican el cambio:
1) Ahorro de energía
2) Durabilidad
3) Flexibilidad y creatividad en el diseño de la iluminación.
1) Ahorro de energía producido de dos formas. Directo y derivado.
A) Ahorro de energía directo producido por el hecho de que el consumo de un sistema LED de iluminación para la misma cantidad de luz, se estima a día de hoy que se sitúa entre cinco y ocho veces inferior al de otros, aunque este factor esta en continua evolución.
B) Ahorro de energía derivado del hecho de que la cantidad de calor y otras radiaciones no deseadas generadas por una lámpara LED comparada con las lámparas de incandescencia, es despreciable. Como ejemplo, tenga en cuenta que en un local comercial, si usted tiene un total de 20 kw de luz instalados con lámparas basadas en incandescencia (típicamente alógenas), gasta, en el caso más favorable, el 80% de esa potencia en generar calor. No es necesario comentar lo que esto supone en verano y las consecuencias que tiene para el consumo en los, ya de por sí, poco eficaces sistemas de refrigeración. La situación no se revierte en invierno puesto que la misión de un sistema de iluminación no puede ser otra que producir luz y no calor.
2) Durabilidad:
Existe un concepto estadístico denominado MTBF (Mean Time Before Failure) en castellano, Tiempo Medio Entre Fallos que ofrece una imagen directa del tiempo de vida útil de un sistema o componente y que se mide en horas. Bien, éste valor en horas varía, para los sistemas de iluminación tradicionales, entre las 1000 horas para las lámparas de incandescencia y las 12000 horas para las lámparas fluorescentes. En un sistema de iluminación LED este valor alcanza una cota típica de 50000 horas*.. Además, los sistemas de iluminación basados en LED´s son de estado sólido, no tienen partes móviles, son mucho más ligeros y por lo tanto resistentes a golpes y vibraciones.
3) Flexibilidad y diseño creativo:
El único limite para el diseño de sistemas de iluminación basados en LED´s es la imaginación. Esto es debido a su reducido tamaño, bajo consumo y posibilidades cromáticas. La luz emitida por un diodo LED, es prácticamente monocromática y evita el uso de filtros de color que reducen aun más el escaso rendimiento de los sistemas tradicionales.
Es muy fácil deducir que los diodos LED son mucho más respetuosos con el medio ambiente y que su uso generalizado podría reducir sensiblemente la emisión a la atmósfera de CO2. Además la normativa europea obliga a que estos componentes estén construidos con ausencia de elementos contaminantes EU RoSH
· La forma en que se mide el MTBF de un LED y el de las lámparas tradicionales, es distinta, aunque esto no distorsiona la imagen de durabilidad comparada
Las marcas comerciales mencionadas, pertenecen a sus fabricantes y solo se mencionan aquí como ejemplo y con objeto de ilustrar el texto.
¿ Por qué cambiar a sistemas de iluminación LED ?


Fotografía de una fuente de luz LED multichip de alta potencia fabricada por OSRAM®
Fotografía de un diodo LED de alta potencia típico. Fabricado por LUMILEDS® de PHILIPS®

